Instalar un sistema de vigilancia para negocios puede salvarte de muchos peligros. Desde detectar la presencia de intrusos hasta dar alarma ante un posible incendio, estos dispositivos sirven para mantener seguro nuestro local.

Sin embargo, la seguridad siempre encuentra dificultades, por ejemplo, es difícil vigilarlo todo cuando hablamos de espacios muy grandes.

Imagina tener que encargarte de la protección de un centro comercial, o de negocios cuya sede cuenta con varias plantas.

Por supuesto, una de las opciones es contratar el personal de seguridad suficiente para vigilar la zona al completo, aunque puede llegar a ser demasiado caro, y no resolver del todo el problema.

Por suerte, la tecnología avanza deprisa, y contamos ya con alternativas como la televigilancia para estos inconvenientes.

¿Qué es la televigilancia o vigilancia remota?

La televigilancia es un sistema compuesto por una serie de dispositivos que, a diferencia de las cámaras normales, están conectados a un centro de control remoto, que reproduce todas las imágenes a la vez.

De esta manera, se puede mantener un espacio seguro vigilándolo desde la distancia. Por supuesto, siempre debe haber un experto al mando del centro de control.

Las mayores ventajas que proporciona esta opción son, por un lado, la eficiencia y, por el otro, el ahorro de costes. Es lógico pensar que resulta más económico tener cámaras instaladas en todos los puntos de un edificio, que contratar a muchos vigilantes que hagan el trabajo.

Además, son sistemas muy eficientes ya que permiten a los vigilantes llevar a cabo otras tareas mientras las cámaras graban.

Por ejemplo, los controles de acceso quedarían seguros gracias a los dispositivos, de modo que los expertos quedarían libres para hacer rondas de inspección puntualmente.

Servicios del sistema de televigilancia para negocios

Estos son todos los servicios que ofrece la televigilancia:

La utilidad de la vigilancia remota en tu negocio

Aunque pensemos en ella como un grupo de cámaras conectadas a una central, lo cierto es que la televigilancia puede funcionar de varias maneras.

No solamente reproduce imágenes y las envía a las pantallas de la central en tiempo real, sino que puede conectar a distancia a la persona del control con los vigilantes que se encuentren in situ.

A la hora de contratar la seguridad, cualquier negocio suele contar con un servicio de vigilantes que se encargan de hacer rondas a lo largo y ancho de los locales o edificios, así como de controlar los accesos. Esto, es importante tengamos o no un sistema de vigilancia remota instalado.

Aún así, como es lógico, un vigilante no puede estar en varios lugares a la vez, y es posible que se le escape algún indicio de peligro.

En estos casos, el experto a cargo del centro de control remoto proporciona el apoyo necesario. Si, revisando las imágenes, detecta algo sospechoso, puede avisar al vigilante para que acuda inmediatamente. Así, la seguridad estaría completa.

Además de esto, las cámaras instaladas también pueden contar con una función analítica de vídeo. Se trata de sistemas de vídeo inteligentes que emiten un aviso por sí solo en caso de notar algo alarmante.

Ya sea la detección de humo, que puede indicar un incendio, o el acceso a una zona restringida al abrirse una puerta que debe permanecer cerrada, las propias cámaras alertarían al centro de control remoto de que algo peligroso está sucediendo.

Siguiendo con la analítica de vídeo, esta es muy útil también para evitar las falsas alarmas. Cuando se recibe la alerta en el centro de control, no olvidemos que hay un experto vigilando las imágenes.

Este será el cual se encargará de evaluar el nivel de peligro, y si se trata de una falsa alarma o algo real. Gracias a eso, la seguridad es mucho más eficiente.

La flexibilidad de los sistemas de televigilancia

Otra de las ventajas de estos dispositivos de seguridad, es que se adaptan a las necesidades de cada negocio.

Está claro que no todos los negocios son iguales, y por ello tampoco sus problemas o necesidades. Y es que, por citar solo algunos ejemplos, no es lo mismo regentar una pequeña tienda, que un centro comercial o un almacén.

En caso de tratarse de empresas como por ejemplo una joyería o farmacia, estaríamos hablando de locales pequeños o medianos, generalmente con bastante dinero en efectivo.

Por ello, lo más inteligente es instalar cámaras que tengan sensores de movimiento, así como personal especializado que acuda inmediatamente y sepa cómo actuar en caso de enfrentarse a un ladrón.

Ahora bien, si hablamos por ejemplo de la vigilancia de un almacén o centro de logística, la cosa cambia. Estos son espacios considerablemente más grandes que pueden estar en funcionamiento las 24 horas del día, por lo que habría que optimizar recursos.

En estos supuestos, es fundamental que haya sistemas de alarma perimetrales, así como detectores de humo para evitar incendios.

Por otra parte, si se trata de vigilar fábricas con cadenas activas de producción, la analítica de vídeo es clave para detectar posibles peligros, tales como subidas peligrosas de la temperatura o los excesos de humo.

Por suerte, los sistemas de vigilancia remota pueden adaptarse a cualquiera que sea la necesidad del negocio.

Instalar cámaras de este estilo en tu negocio ayudará a aumentar la seguridad y que estés tranquilo siempre, incluso cuando no te encuentras en el lugar.

Aun así, puedes aumentar la protección de tu empresa con los demás dispositivos que te ofrecemos desde HomeGO. Entra en nuestra web o llama al 900 822 500 y deja que te informemos.