¿Sabes lo que es una habitación del pánico? Aunque su nombre no suene muy tranquilizador, sirve justo para esto último: es un lugar diseñado para protegerte y darte un plus de tranquilidad ante una posible situación de robo y asalto.

Una habitación o cuarto del pánico es una habitación blindada que te permite protegerte en situaciones de peligro, si alguien consigue acceder a tu casa u oficina. Seguro que has visto alguna en películas y series americanas; allí es más habitual que en España.

Es un espacio, dentro del hogar o en una empresa, que impide que los asaltantes o ladrones puedan acceder a él y es de fácil acceso desde el interior de manera que puedas correr hacia ella si te ves en la necesidad. ¿Te interesa tener una habitación del pánico en casa?

Sigue leyendo porque aquí te lo contamos todo sobre esta medida de seguridad de la que apenas se habla en el día a día. Porque sí, hay vida más allá de la alarma y la cámara tradicional. Ojo, todo siempre sumando.

Habitación del pánico en casa

Una habitación del pánico es un elemento muy útil en ciertos lugares como joyerías, gasolineras u otro tipo de empresas expuestas, pero también está creciendo enormemente su demanda para el hogar.

Estos espacios pueden protegerte, a ti y a los tuyos, de hipotéticas agresiones o enfrentamientos en el caso de allanamiento, asalto y robo de la casa. Dentro de esa habitación no podrán acceder a ti ni a ningún otro inquilino del hogar.

De esta manera, y suponiendo mucho, evitarás amenazas, la toma de rehenes, chantajes, y otros métodos de extorsión. En esa habitación podrás mantenerte a resguardo hasta que llegue la policía, y en todo momento tendrás control de la situación.

Gracias a un sistema de cámaras integrado con pantallas, desde la habitación del pánico tendrás la capacidad de ver lo que ocurre al exterior sin necesidad de exponerte físicamente.

Además, dentro de estas habitaciones blindadas tendrás botones del pánico que solo tendrás que pulsar para dar la voz de alarma y avisar a las autoridades y las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado sobre tu situación de socorro.

Asimismo, en este tipo de instalaciones de seguridad, lo habitual es contar también con al menos un teléfono desde el que ponerse en contacto con el exterior sin tener que salir al exterior. ¿Muy exagerado? Sí para el piso convencional, pero no para casas unifamiliares.

Si tu domicilio está en un lugar apartado, con mayor accesibilidad para los ladrones, o si simplemente quieres protegerte a ti y a los tuyos la habitación del pánico es una gran opción.

¿Cómo hacer una habitación del pánico?

Hacer una habitación del pánico no es sencillo ni barato, pero merece la pena. En primer lugar, has de valorar el espacio y los elementos imprescindibles para esta infraestructura. Y no, no es igual que una habitación estándar.

Una habitación del pánico está diseñada y construida para proteger la integridad de una persona. Cuenta con todas las medidas de seguridad, así como materiales que impidan el acceso a cualquier extraño. Eso requiere ciertos materiales y estándares de calidad.

Es más, normalmente presentan una resistencia a prueba de balas: ¿Qué sentido tendría si no una habitación de este tipo si en el momento que entras te pueden echar la puerta abajo?

Por ello, las puertas son blindadas y los materiales de máxima seguridad. Y, por ello, también, son costosas. El grado de seguridad de las puertas puede variar, pero siempre igual o por encima a un grado tres. En cuanto a básicos:

Eso son los elementos básicos que debes tener en cuenta para construir una habitación del pánico. Pero cuidado porque además puedes añadir otros como el botón del pánico, un panel de control domótico, espacio para el inodoro, puertas y paredes insonorizadas y otros servicios.

¿Cuánto cuesta una habitación del pánico?

Como hemos señalado más arriba, y teniendo en cuenta todas las características descritas, las habitaciones del pánico no son baratas. No podrían serlo dada su condición de máxima seguridad.

En función de los materiales y los servicios, el coste puede variar mucho pero es raro que la tarifa se quede por debajo de los 20.000 euros. Por supuesto, cuantos más servicios le pongas a la habitación, más cara te saldrá su construcción.

Del mismo modo, cuanta mayor calidad tengan los materiales, más caro será el resultado. Es lógico. Pero es un coste que no podría verse de otro modo que como una inversión. Una inversión en seguridad, tranquilidad y bienestar, pues se trata de una de las soluciones más efectivas frente a robos.

Un sistema de videovigilancia y un buen sistema de alarmas conectado a una CRA son elementos fundamentales pero la habitación del pánico tiene un plus: la protección de las personas, independientemente de quién y cómo se esté produciendo el asalto.

Por eso nos parece un complemento muy interesante, especialmente en circunstancias de riesgo o vulnerabilidad. Piensa que cualquier espacio sin salida al exterior se puede convertir en habitación del pánico.

Solo hay que introducir los materiales y elementos específicos que permitirán convertirlo en una habitación de máxima seguridad. Sin duda, el precio es elevado, pero ¿qué es el dinero comparado con una vida?

Construir una habitación del pánico no es fácil. Deben ser siempre los profesionales de seguridad los que te orienten, diseñen y construyan el espacio. Lo fundamental es que al final se haya realizado un buen trabajo y la habitación cumpla su función.

Las habitaciones del pánico son una idea cada vez más demandada y su expansión se debe a la seguridad que proporcionan: a la mayoría de nosotros, cuando sufrimos un robo, lo que menos nos importa son los bienes materiales ¿verdad? Por eso existe la habitación del pánico.

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